Cuando amas a alguien más de lo que se merece, terminas con más dolor del que te mereces
…
Me abandone a un vértigo de ti… y en consecuencia caí lastimado como se suponía
…

Cansada esta ya mi cama de recoger la noche acompañada de mujeres y conmigo para reencontrarse con el amanecer dejando de lado lo que tuve alguna vez y muchas veces he perdido.
No soy el hombre de tu vida…
Creo que nunca había odiado a nadie…
como a ti
quizá podría evitarlo pero,
me produce un gran placer.
El motivo es una simple tontería:
no soy el hombre de tu vida.
Entre el cielo y el infierno escogí
esta guerra en las meras entrañas,
que me incita a buscarte, dónde andas,
con quién vives, con quién duermes
dónde estás.
El motivo es una simple tontería:
no soy el hombre de tu vida.
Te recuerdo a cada instante,
no me puedo concentrar
en mis cosas, en mi vida
todo me resulta mal.
Y soy cliente de la angustia
tengo miedo de que seas feliz.
Si en el cielo estaba escrito
el destino me engañó.
Creo que nunca había odiado a nadie
como a ti
quizá podría evitarlo pero,
me produce un gran dolor.
El motivo es una simple tontería:
no soy el hombre de tu vida
y me consume esta ira
no soy el hombre de tu vida.
No soy el hombre de tu vida…
….
¿Que no hay infierno?
Ama lento… odia rapido y quema el rencor
No te extraño a ti, es mas no extraño tu amor, ni siquiera lo que éramos tu y yo. Me extraño a mi, a mi!!! antes de conocerte…
…
Quien quiere luchar contra el olor de tu existencia, con la sensación que va de mis manos a mis ojos cada vez que me paras para darme un beso no sabe nada. Dos pasos, un beso, y vuelta a empezar. Cerramos los ojos y nos dejamos llevar, y tú siempre buscas tus labios y yo quisiera encontrarlos en lo míos, impregnados de mi olor a existencia. Mis labios que son la vuelta al mundo. Un lanzamiento hacia el precipicio de tu ombligo. Termino apareciendo al oeste de mis dudas, en medio de una carretera sin final. Con maletas en la parte trasera de mi vida y un puñado de ilusiones que quieren hacerse realidad. Eso sí, hay una advertencia en medio del asfalto: Esta alma que esta muy prevenida, no aguanta más sacudidas.
Arrástrame. Agárrame. Sujétame fuerte de los hombros y yo te cargare. Mezcla tus latidos con los mios, que sean uno sólo. Empáchame. Emborráchame de ti desde la madrugada hasta el atardecer, que los segundos, los minutos y las horas mueran de celos de ver que no perdemos el tiempo. ¿Me sigues? Sígueme. Lléname cómo sólo tú sabes. Vuélvete tu propio aroma a existencia renovada y déjame transcenderte, exhausto. Agótame. Que las mañanas no tengan demasiado sentido sin la humedad de tus labios. Para el roce que forma tu tranquilidad con tu inocencia. Con tu saber estar. Con mi locura. Quédate, abrázame… ¿Quieres?
Memorias pasadas escritas
... Y heme aquí, con la mujer que tantas veces dije que amaba, sentado en la banca de ese lugar viendo hacia adelante para no mirarla a los ojos mientras le hablo de lo que siento, de todo lo que paso después de estar separados, hablándole de cuando la encontré por casualidad justo allí el día anterior. Había terminado con ella meses atrás, me había jurado no volver a buscarla, lo había cumplido muy bien y de repente me decido a viajar a mi cuidad y cuando por fin salgo a la calle en el lugar mas inesperado de la cuidad con tanta gente allí, de todas esas personas, esta ella parada ahí, como si el mundo fuera tan poco.


