Cansada esta ya mi cama de recoger la noche acompañada de mujeres y conmigo para reencontrarse con el amanecer dejando de lado lo que tuve alguna vez y muchas veces he perdido.

Cansadas protestan mis almohadas por estrujar en sus hilos cabellos de mujeres sin valor siempre acompañadas de sus infravalorados vacíos.
Cansadas y con asco se encuentran mis sabanas, me susurran a voces de algodón querer tener entre sus cuadros rojos, naranjas y amarillos mas tiempo que solo algunas noches de debilidad a una verdadera mujer merecedora de un pusilánime hombre

Yo he decidido: Renunciar a sus protestas y quejas, para de nuevo retomar y ser el de antes, el de antes de conocerte, el de antes de soñar estar contigo, el de antes de creer, el de anhelar algo mejor, el de antes… ser el de antes cuando miraba al mundo como si fuera algo poco, odiando mi humanidad y desechando sentimientos inmerecidos, temiendole a la felicidad y de nuevo usar mi cobardía como pretexto para seguir engañando.

No soy el hombre de tu vida…

Creo que nunca había odiado a nadie…
como a ti
quizá podría evitarlo pero,
me produce un gran placer.

El motivo es una simple tontería:
no soy el hombre de tu vida.

Entre el cielo y el infierno escogí
esta guerra en las meras entrañas,
que me incita a buscarte, dónde andas,
con quién vives, con quién duermes
dónde estás.

El motivo es una simple tontería:
no soy el hombre de tu vida.

Te recuerdo a cada instante,
no me puedo concentrar
en mis cosas, en mi vida
todo me resulta mal.
Y soy cliente de la angustia
tengo miedo de que seas feliz.
Si en el cielo estaba escrito
el destino me engañó.

Creo que nunca había odiado a nadie
como a ti
quizá podría evitarlo pero,
me produce un gran dolor.

El motivo es una simple tontería:
no soy el hombre de tu vida
y me consume esta ira
no soy el hombre de tu vida.
No soy el hombre de tu vida…

¿Que no hay infierno?

-¿Que no hay alma? ¡Insensatos!Yo la he visto: es de luz…
Se asoma a tus pupilas Cuando me miras tú.
¿Que no hay cielo? ¡Mentira!
¿Queréis verle? Aquí está.
Muestra, niña gentil,Ese rostro sin par,
Y que de oro lo bañe El sol primaveral.
¿Que no hay Dios? ¡Qué blasfemia!
Yo he contemplado a Dios…
En aquel casto y puro
Primer beso de amor,
Cuando de nuestras almas
Las nupcias consagró.
¿Que no hay infierno? Sí,
hay…Cállate, corazón,
Que esto bien, por desgracia,
Lo sabemos tú y yo.
Rubén Darío


Quien quiere luchar contra el olor de tu existencia, con la sensación que va de mis manos a mis ojos cada vez que me paras para darme un beso no sabe nada. Dos pasos, un beso, y vuelta a empezar. Cerramos los ojos y nos dejamos llevar, y tú siempre buscas tus labios y yo quisiera encontrarlos en lo míos, impregnados de mi olor a existencia. Mis labios que son la vuelta al mundo. Un lanzamiento hacia el precipicio de tu ombligo. Termino apareciendo al oeste de mis dudas, en medio de una carretera sin final. Con maletas en la parte trasera de mi vida y un puñado de ilusiones que quieren hacerse realidad. Eso sí, hay una advertencia en medio del asfalto: Esta alma que esta muy prevenida, no aguanta más sacudidas.
Arrástrame. Agárrame. Sujétame fuerte de los hombros y yo te cargare. Mezcla tus latidos con los mios, que sean uno sólo. Empáchame. Emborráchame de ti desde la madrugada hasta el atardecer, que los segundos, los minutos y las horas mueran de celos de ver que no perdemos el tiempo. ¿Me sigues? Sígueme. Lléname cómo sólo tú sabes. Vuélvete tu propio aroma a existencia renovada y déjame transcenderte, exhausto. Agótame. Que las mañanas no tengan demasiado sentido sin la humedad de tus labios. Para el roce que forma tu tranquilidad con tu inocencia. Con tu saber estar. Con mi locura. Quédate, abrázame… ¿Quieres?




Memorias pasadas escritas

... Y heme aquí, con la mujer que tantas veces dije que amaba, sentado en la banca de ese lugar viendo hacia adelante para no mirarla a los ojos mientras le hablo de lo que siento, de todo lo que paso después de estar separados, hablándole de cuando la encontré por casualidad justo allí el día anterior. Había terminado con ella meses atrás, me había jurado no volver a buscarla, lo había cumplido muy bien y de repente me decido a viajar a mi cuidad y cuando por fin salgo a la calle en el lugar mas inesperado de la cuidad con tanta gente allí, de todas esas personas, esta ella parada ahí, como si el mundo fuera tan poco.

Pero ahora eso da igual, le dije tantas cosas y otras mas le quise decir pero olvide, siempre causo ese efecto en mi… me trastornaba tanto y su efecto en mi era tan notorio, nunca le pude ocultar lo nervioso que me ponía, eso me parecía absolutamente encantador, ninguna mujer me producía eso…
Me decido a decirle que si por alguna razón quiere volver conmigo, yo no querré, estoy firme, reacio a cualquiera de sus argumentos, duro como una roca, nada de lo que me diga me convencerá, cuando algo tengo claro en mi cabeza puedo ser muy testarudo y así me este muriendo mi orgullo es mas fuerte…
Entonces por que??!!… de repente, después de hablar tanto ella decide tomarme la mano y… me pierdo… no tengo nada en mi cabeza solo un vació total de ideas y pensamientos… le estoy apretando de regreso la mano… sintiendo la calidez de su piel… y todo el mundo da vueltas… el tiempo literalmente se detiene… mi corazón se agita tanto que le grita a mi pecho que lo deje salir, la sangre va tan rápido que siento hormigueos en mi espalda, la he tocado antes, la he mas que tocado… la he hecho mía… pero entonces los argumentos se caen… todo se vuelve claro y mi cuerpo al unisono le grita a mis manos que tomen su cara y mis labios se adueñen de los suyos, casi por acto reflejo en ese preciso momento me hallo besándola como si nada de lo pasado importara, y pienso: “ella solo me tomo la mano”…

…mi adicción por ella ha sido lo mas difícil que he intentado superar, mejor me resigno, ese enorme poder que tiene sobre mi, no puedo luchar contra eso…. mejor me alejo… no quiero saber nada de ella… nunca mas… por ahora.